Los crepes tienen múltiples posibilidades ya que pueden ser tanto dulces como salados. En este caso vamos a centrarnos en su versión dulce, para postres. Son muy conocidos por su utilización en la cocina francesa desde donde se han exportado a todo el mundo en una infinita variedad de gustos y sabores. Su secreto reside en la correcta elaboración de la masa ya que son muy finos y si no está bien se romperán al freirlos o al rellenarlos. Podemos hacerlos en su versión suzzete, rellenos de chocolate o crema pastelera e incluso podemos hacer tartas con ellos. Ya os digo que tienen multitud de usos que iremos viendo. Hoy para empezar vamos a trabajar la receta de la masa base y a partir de ahí iré añadiendo otras posibilidades en siguientes posts.
120 gr de harina
50 gr de mantequilla
3 huevos
2 yemas
20 cl de leche
Solo teneís que mezclar todos los ingredientes, excepto la leche y batirlo bien con la batidora de varillas hasta que quede una crema espumosa puesto que el huevo es lo que les da la elasticidad. Añadid luego la leche y dejadlo reposar 30 minutos en el frigo. A la hora de freír untad con un papel mojado en aceite la sartén y cuando esté caliente añadid una cucharada de la masa. Utilizad siempre la misma medida para que os salgan todos del mismo tamaño. Dejad que se fría y luego giradlo con cuidado utilizando una espátula fina.
Esta sería la masa base que podríais espolvorear con azúcar, rellenar de sirope o mermelada, nata o chocolate. Ya veremos más recetas con ellos, id practicando!!!
