10 de septiembre de 2011

APPLE TART (TARTA DE MANZANA)

Hay algo más delicioso que la hora del té???... Vajillas impecables, manteles preciosos, pastelillos y cakes, un buen té aromático... La repostería inglesa tiene un buen surtido de pastelillos, tartas y bizcochos para acompañar esta fabulosa costumbre. Normalmente suelen llevar ingredientes como la vainilla, la miel, azúcar, frutas secas o confitadas; ingredientes que por su sequedad combinan fabulosamente con la humedad y el aroma de los diferentes tés. 
Hacer una buena tarta de manzana es fundamental para el Teatime. Hay multitud de formas y recetas en cada país. Inglaterra, Francia, E.E.U.U., Holanda, Alemania, todos ellos son países con larga tradición en cuanto a tartas de manzana se refiere; y en cada uno de ellos se elabora de forma diferente. 
Las primeras recetas datan en torno a 1400 en la Inglaterra de Ricardo II, pero como casi todas las recetas, a lo largo del tiempo, ha sufrido grandes variaciones. Se supone que en aquel entonces se elaboraba, añadiéndole a la manzana, peras, higos, uvas pasas; y el relleno se teñía con azafrán y se perfumaba con licores. Eso sí, siempre se ha dicho que las mejores manzanas para su elaboración son la Reineta, Golden o Granny Smith.
La manzana siempre ha estado presente en nuestras vidas y en casi todas las culturas a través de la Historia y de la Mitología, ya sea de una manera ficticia o real. Podría enumeraros un montón de fábulas o de cuentos de hadas donde la manzana juega un papel fundamental. Quizá sea porque es un alimento común, barato, asequible y que cualquiera tiene en casa. Así que si no lo habéis hecho ya, ahora sí, poned una manzana en vuestras vidas...

Para la Pasta Brisa:
200 gr de harina
100 gr de mantequilla blanda
1 huevo
1/2 cucharadita de canela
1 cucharadita de azúcar
Para el Relleno:
3 huevos
1 cucharada de vainilla
150 gr de azúcar
50 gr de maizena
500 ml de leche
1 palito de canela
1 piel de limón
Para el Topping:
2 manzanas
3 cucharadas de azúcar
5 cucharadas de mermelada
de melocotón
2 cucharadas de agua

Elaborad la pasta batiendo la mantequilla con el huevo hasta que espume bien. Luego añadid la harina con la canela y el azúcar mezclandolo bien pero sin amasar demasiado. Envolvedlo en papel film y dejadlo 30 minutos en la nevera. Luego estirad la masa sin toquetearla mucho y cubrid un molde. En mi caso es un molde de 20 cm.
Para elaborar el relleno poned la leche con el palito de canela y la piel de limón a fuego medio para que caliente, pero que no hierva. En un bol batid los huevos con la maizena, la cucharada de vainilla y el azúcar asegurándose de que no queda ningún grumo. Si es necesario pasad la mezcla por un colador. Cuando la leche esté a punto de hervir, sacad la piel de limón y el palito de canela y echad la mezcla anterior. A partir de aquí hasta que espese debéis remover sin parar para que no se pegue. Siempre a fuego medio. Cuando la crema alcance el espesor deseado, retiradlo del fuego y vertedlo en el molde que habéis forrado con la pasta brisa.
A continuación pelad las manzanas y cortadlas en gajos que colocaréis a vuestro gusto encima de la tarta hasta cubrir toda la crema. Espolvoread con azúcar y metedlo al horno precalentado a 180 grados durante 30 minutos. Una vez que enfríe batid la mermelada de melocotón con las cucharadas de agua y cuando esté bien líquido pintad la tarta con este almíbar.
Por último sacad vuestra mejor vajilla inglesa y vuestro mantel más bonito, poned una mesa impresionante y llamad a todos vuestros amigos. Seguro que empezáis a hacer la hora del té todos los días...

6 de septiembre de 2011

ALMOND TART (TARTA DE ALMENDRA)

Cuando era pequeño, unos 7 ó 8 años, mi abuela me llevaba a merendar todos los miércoles a nuestra pastelería favorita. Tengo recuerdos fabulosos de aquella época: el perfume de mi abuela, el tacto de su mano a la que me agarraba todo el trayecto, los planes que hacíamos a lo largo del camino, el olor de la pastelería al entrar, lo amable que era conmigo la dueña de la pastelería... Tantas cosas fabulosas e irrepetibles... Siempre intentaba probar cosas diferentes aunque solía repetir bastante la tarta de almendra. Estaba increíble... Su sabor, su textura, sus trozos de almendra crujiendo en la boca... Es por esto que siempre he reverenciado esta tarta, por todo aquello que viví y disfruté. Siempre he tenido un lugar especial para ella en mi memoria y en mi paladar. Para mí la tarta de almendra representa muchas cosas que aprecio y que quiero, así que por eso creo que tengo que postear esta receta; porque si con ella alguien consigue tener unos recuerdos tan especiales como los míos, me sentiré muy orgulloso. Aprovecho para dedicársela a todos aquellos, poquitos, que entran un minutito de vez en cuando a ver que ocurre por mi blog y dejan un comentario. Vosotros también sois especiales. Un saludo y un abrazo muy fuerte para todos.

Para la Pasta Brisa:
200 gr de harina
100 gr de mantequilla blanda
1 huevo
1 cucharadita de azúcar
1/2 cucharadita de canela
Para el Relleno:
3 huevos
400 gr de almendra molida
50 gr de azúcar
1 chorro de cognac
Para el Topping:
100 gr de almendras picadas
6 cucharadas de miel
2 cucharadas de agua
4 cucharadas del almendra molida

Para elaborar la pasta brisa batimos la mantequilla con el huevo hasta que emulsione bien y a continuación añadimos la harina con el azúcar y la canela. Importante: mezcladlo pero no lo amaséis demasiado porque no queremos que la mantequilla suelte grasa. Envolvedlo en papel film y dejadlo en la nevera 30 minutos. Después estirad la masa sin amasarla demasiado y sin toquetearla mucho y forrad un molde (de 20 cm en mi caso). Pinchad la masa con un tenedor para que en el horno pueda expulsar el vapor y aseguraos que la masa queda bien extendida en el molde. Si dejáis alguna burbuja, con el calor del horno, se deformará la tarta.
Elaborad el relleno batiendo bien los huevos hasta espumarlos y luego añadid la almendra molida y el chorro de cognac y el azúcar. El azúcar y el cognac son cantidades orientativas. Si veis que os gusta más dulce o con más sabor a licor, aumentad las cantidades.
Verted la masa en el molde pero recordad no llenarlo más de 2/3 de su capacidad porque al hornear aumentará su tamaño; y metedlo a horno precalentado a 180 grados durante unos 30 minutos. Recordad que cuando el palillo salga seco la tarta estará cocida.
Una vez fría, mezclad la miel con el agua y el picadillo de almendra. Cubrid la tarta con este almíbar y espolvoread un poco de almendra molida por encima.

NOTA: Para hacer una versión muy rápida y que sale perfecta haced lo siguiente: comprad la masa brisa ya echa en la sección de congelados. Para el relleno comprar un bote de Almendrina (pasta de almendra que la venden en Carrefour, por ejemplo) y añadidle solo los 3 huevos y el cognac. Tendréis una tarta de almendra perfecta en menos de una hora.

3 de septiembre de 2011

DEVIL'S FOOD CAKE (LA COMIDA DEL DIABLO)

Por si no había quedado claro, todavía, el chocolate es mi perdición. No importa la receta; si lleva chocolate, de cualquier color, tipo o sabor, me gustará. Si a esto le sumamos que soy fiel seguidor y fan de Nigella Lawson y que a ella le apasiona el chocolate...  A Nigella le encantan los frosting de chocolate. Le gustan untuosos, ligeros, espumosos, pero con mucho sabor, profundos y cargados... igual que a mí!!! Una de sus múltiples recetas con chocolate es este cake; que es una pieza central y tradicional de la repostería americana, de la cual también soy fan!!! Así que no podía encontrar más excusas y conexiones para elaborar este pastel. Bueno, aún hay otra... Hace tiempo que estaba en mi lista de tareas pendientes... He estudiado su receta y la he comparado con otras muchas hasta adaptarla para hacer mi propia versión. Os imagináis un bizcocho esponjoso con mucho sabor a cacao y relleno de una crema de chocolate fabulosa  que a su vez cubre toda la tarta???... Pues eso es este cake y como diría Nigella: "Puede ser el alimento del Diablo... Pero sabe a Gloria..."
PARA EL BIZCOCHO:
300 gr de harina
1 cucharadita de levadura
1/4 cucharadita de sal
250 gr de mantequilla blanda
250 gr de azucar blanquilla
4 huevos
2 cucharadas de vainilla
150 gr de chocolate
250 ml de leche
PARA EL ALMÍBAR:
1 vaso de azúcar
1/2 vaso de café
1/2 vaso de whisky
PARA EL FROSTING:
350 gr de chocolate
100 ml de nata
1 cucharadita de vainilla
25 gr de mantequilla

Para el bizcocho batid la mantequilla con el azúcar hasta conseguir una crema untuosa. A continuación añadid los huevos de uno en uno y batid sobre un minuto antes de agregar el siguiente para aseguraos de que están bien mezclados. Ahora echad el chocolate que habréis puesto al microondas para que se derrita, bien picadito y con un chorro de agua. Previamente habréis puesto en un bol la harina con la sal y la levadura. Añadid estos ingredientes secos en tres veces alternando la adición de la leche que será en dos veces. Es decir: Primero ingredientes secos, luego leche, ingredientes secos, luego leche y por último el resto de los ingredientes secos. Batid bien hasta conseguir una buena mezcla. Preparad los moldes y repartid la mezcla. Hornead el bizcocho unos 30 minutos a 160 grados o hasta que esté hecho porque ya sabéis que los tiempos de cocción y las temperaturas varían según el horno. Con esta cantidad yo he hecho 3 bizcochos de 20 cm. pero vosotros podéis hacerlo como os guste, repartiéndolo en dos moldes o incluso todo en uno para luego laminarlo. A vuestra elección.
Para el almíbar poned los tres ingredientes en un cazo al fuego y retirardlo cuando empieze a hervir.
El frosting se elabora poniendo al fuego el chocolate bien picado con la nata y la vainilla. Una vez derretido le añadís la mantequilla y lo revolvéis bien. Dejadlo enfríar un poquito puesto que cuanto más se enfríe más consistencia de crema tendrá para que lo luego lo podáis untar bien. De todas maneras yo he puesto unas cantidades orientativas para elaborar el frosting. Es decir, hay gente que le gustará un frosting muy pesado y pegajoso mientras que a otros les gustará más líquido y cremoso. Eso va en cuestión de gustos, solo tenéis que variar las cantidades para conseguir más espesor o más liquidez.
El montaje es sencillo: poned una plancha de bizcocho, emborrachadlo con almíbar y añadid una buena capa de frosting. Seguid el mismo sistema hasta elaborar todos los pisos de la tarta. Cuando ya esté todo colocado cubrid todo el pastel con una buena capa de frosting y después ya podéis pecar...