14 de agosto de 2011

TORTITAS AMERICANAS

Levantarse por las mañanas es un duro trabajo y un buen desayuno es muy importante para empezar el día. Si no que se lo pregunten a los americanos. Siempre he sido un fanático de las tortitas. En las películas siempre vemos a los americanos despertarse y bajar a la cocina a comer un fabuloso plato de tortitas perfectas con sirope. Por este motivo yo empezé la búsqueda de "la perfecta tortita americana". Durante mi viaje a Los Angeles pude hacer una investigación fabulosa sobre este tema y aquí están los resultados. Puedo decir que he descubierto la receta para unas tortitas perfectas. Son muy rápidas de hacer y a los niños les apasionan, probad a bañarlas en una bañera de sirope de arce... No os arrenpentiréis, querréis desayunar todos los días!!!...

200 gr de harina
250 ml de leche
2 yemas de huevo
2 claras de huevo
1 cucharada de levadura
3 cucharadas de aceite oliva
1 pellizco de sal
3 cucharadas de azúcar

Mezclar en un bol la harina, la levadura, el pellizo de sal y el azúcar. Montar las claras a punto de nieve. En otro bol batimos la leche con el aceite y las yemas. Batimos hasta que queden espumosas. Primero mezclamos los ingredientes secos con los líquidos y finalmente con las claras montadas. Freír en una sarten con mantequilla y bañarlas en sirope para servirlas.

10 de agosto de 2011

NATA MONTADA

Esta nata montada es una nata dura que yo uso para cubrir tartas o bizcochos, os vendrá muy bien para usarla como relleno porque al ser dura no la absorberá el bizcocho. También es fantástica para usarla como frosting. Eso sí, es indispensable que useís un batidor de varillas, porque para hacerlo a mano... bufff... no lo recomiendo... Hacedla y cubrid bizcochos o cupcakes o lo que se os ocurra, ya me contareís, pero seguro que os encanta!!!

1 litro de Nata para montar
150 gr de azúcar glass

Aseguraos que el bol donde la vais a montar, así como las varillas, están bien secas y llevan 30 minutos en el frigorífico. Esto es fundamental para conseguir una buena nata  montada. Echad la nata en el bol y comenzad a batir con la batidora de varillas hasta que la nata tenga la consistencia de crema. Llegados a este punto, añadid poco a poco el azúcar, añadiéndola en cucharadas soperas y batiendo un minuto después de cada adición. Vereís que llegará un punto en que la nata no se mueve aunque pongaís el bol boca abajo. Ese es el momento de parar puesto que os recuerdo que si batís demasiado, la nata se cortará y se hará mantequilla. Acto seguido ya podeís usarla, si no fuera así, dejadla en la nevera hasta el momento de usarla, vereís que no se ha bajado nada. Aprovecho para comentaros que si estáis haciendo un pastel o una tarta que necesite o lleve trufa, tan sólo tendréis que añadir cacao en polvo a esta nata dura para conseguir la trufa. Así de sencillo. Si no necesitáis tanta cantidad, reducid la nata a 500 ml y 75 gr de azúcar.

7 de agosto de 2011

VANILLA POUNDCAKE

Tiene origen inglés y es conocido como poundcake o pastel de libra porque se hacía con una libra de mantequilla, una libra de harina, una libra de azúcar y una libra de huevos. La receta ha variado bastante hasta llegar a nuestros días y hoy es simplemente un bizcocho esponjoso, muy esponjoso, debido a la mantequilla y que podemos glasear. En esta ocasión yo lo he combinado con un sabor que me encanta y que va muy bien con este tipo de cakes: la vainilla. Sacad las varillas y encended el horno que empezamos...

250 gr de mantequilla a temperatura ambiente 
250 gr de harina
250 gr de azúcar
5 huevos
1 cucharada sopera de levadura
3 cucharadas soperas de extracto de vainilla
1 pellizco de canela

Empezad batiendo los huevos con el azúcar hasta que prácticamente doblen el tamaño, tiene que quedar muy batido porque esto es lo que hará que suba el cake puesto que lleva muy poca levadura. Luego añadid la mantequilla cortada en dados y seguid batiendo. Cuando todo esté bien mezclado pasamos a añadir la harina y cuando esté mezclado incorporad la cucharada de levadura, el pellizco de canela y las cucharadas de vainilla. La prueba de que está bien hecho es que queda una pasta muy consistente, no es como la de un bizcocho normal, el poundcake es mucho mas denso y cremoso, muy espeso. Untad un molde con mantequilla y espolvoreadlo con harina. Para echar la pasta en el molde seguramente os tengaís que ayudar de una espátula. Ponedlo al horno sobre unos 50 minutos e id controlando con un palillo hasta que el interior esté húmedo pero cocido. Dejadlo enfriar 10 minutos y desmoldadlo en una fuente para que siga enfriando. Una vez que esté totalmente frío preparad el glaseado con azúcar glass y extracto de vainilla al gusto. Digo al gusto porque hay gente que prefiere el glaseado muy duro (como yo)  y otros que prefiren que quede muy líquido. Cuando hayan pasado un par de horas el glaseado endurecerá debido a la cristalización del azúcar glass y ya estará listo para servir. Notareís la diferencia con el bizcocho cuando lo corteís para servir. Notareís que el interior es muy esponjoso y muy denso, dulce, con sabor a vainilla, delicioso...